Las poblaciones indígenas que trabajan en turismo son acusadas por las empresas turísticas de falta de planificación y profesionalidad, informalidad, escasa responsabilidad e interés… El indígena denostado es simultáneamente el “objeto deseado”, “mercantilizado” de forma directa en los denominados turismos vivencial y etnoturismo, o de forma indirecta en el turismo de naturaleza. Las empresas turísticas, a su vez, son acusadas de provocar profundos cambios en las sociedades indígenas y de acaparar la mayoría de los ingresos, mientras que las empresas propiamente indígenas encuentran serias dificultades en su consolidación. Diversos agentes (Estados, empresas, ONG, agencias de cooperación, turistas, indígenas) actúan sobre espacios, tiempos y recursos, que deben adecuarse a las exigencias del Mercado, eso sí, bajo parámetros radicalmente diferentes. Para comprender el papel que juegan los indígenas en estos procesos nos centraremos en el turismo con y en poblaciones indígenas en la región amazónica de Madre de Dios (Perú).

si bien es cierto que el capital impacta las diversas dinámicas existentes en el comercio, se debe tener en cuenta que la comunidad que habita en cualquier espacio donde se genere ese comercio ha tenido diferentes transformaciones a lo largo del tiempo en búsqueda de sus necesidades, creando medios sociales de comercio a partir de la naturaleza que los rodea (Marx, 1971, p. 37).
Una de las actividades económicas que genera transformaciones e impactos es el fenómeno turístico, que a pesar de su orientación productivista lleva consigo una connotación sociológica importante, dada la posibilidad de interacción simbólica entre la visión del consumidor turístico y la del sujeto receptor. Dicha interacción genera intercambios culturales complejos y transformaciones en las dinámicas locales debido a la necesidad naciente de conocer lo desconocido y redescubrir al otro, como una forma de materializar el turismo e industrializar la cultura. Los beneficios económicos del turismo no se convierten en beneficios sociales, pues son diseñados sin conocer la realidad de las comunidades. Así mismo, es inevitable el cambio en los comportamientos generales debido a la transformación de la estructura cultural como consecuencia de los intercambios sociales. El turismo es el que determina cómo deben actuar, comportarse, vestirse, qué deben mostrar y qué pueden vender las comunidades, por lo cual, en la mayoría de las ocasiones, estas maquillan sus cuerpos y buscan recrear el discurso del buen salvaje por medio de la danza, los cantos, las lenguas aborígenes y el aspecto de sumisión. Es por lo anterior que el objetivo de esta investigación es, grosso modo, conocer los impactos que genera la actividad turística en las comunidades indígenas a partir del discurso colonial. Este discurso sigue siendo reproducido como una forma de vender un producto turístico llamado cultura y patrimonio, representado en las diferentes comunidades indígenas del país.
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